La presoterapia suele presentarse como una solución suave y no invasiva para mejorar la circulación, reducir la retención de líquidos y afinar la silueta. Pero cuando se trata de celulitis, surge una pregunta clave: ¿esta técnica es realmente eficaz?
La respuesta corta: la presoterapia puede reducir el aspecto de la celulitis, especialmente cuando está relacionada con retención de agua o mala circulación linfática. Los resultados varían según el tipo de celulitis, la frecuencia de las sesiones y los hábitos de vida.
Para recordar:
- La presoterapia ayuda sobre todo a la celulitis acuosa (relacionada con la retención de agua).
- Mejora la circulación linfática y reduce la hinchazón.
- Debe combinarse con actividad física + alimentación equilibrada para obtener resultados reales.
Comprender la celulitis antes de actuar
La celulitis no es solo un cúmulo de grasa. Es una combinación de grasa, fibras y agua alojadas bajo la piel, que producen el efecto de “piel de naranja”. Existen tres tipos principales:
Los diferentes tipos de celulitis
- Celulitis acuosa: relacionada con la retención de agua y mala circulación linfática.
- Celulitis adiposa: causada por un exceso de almacenamiento de grasa.
- Celulitis fibrosa: antigua, dura, dolorosa y muy incrustada.
La presoterapia actúa principalmente sobre la circulación y el drenaje linfático, por lo que es más eficaz contra la celulitis acuosa. Una sesión aplica presión intermitente en las piernas, caderas e incluso brazos, estimulando la red linfática, ayudando a eliminar el agua estancada y reduciendo la hinchazón.
¿Cómo actúa la presoterapia sobre la celulitis?
La celulitis suele aparecer en zonas con circulación ralentizada. Mediante presiones rítmicas, la presoterapia:
- Reduce la retención de agua, alisando la piel.
- Estimula la circulación sanguínea, mejorando la oxigenación de los tejidos.
- Activa el drenaje linfático, encargado de evacuar toxinas.
- Disminuye la hinchazón y la sensación de piernas pesadas.
¿Qué resultados se pueden esperar?
Según usuarios y profesionales, a menudo se observa:
- Una piel más lisa desde las 4 a 6 sesiones
- Una disminución visible del efecto piel de naranja en la celulitis acuosa
- Piernas más ligeras y menos hinchadas
- Una sensación inmediata de ligereza
Pero atención: la presoterapia no destruye la grasa. Actúa únicamente sobre los aspectos vinculados a la circulación.
Los beneficios reales de la presoterapia contra la celulitis
La presoterapia atrae cada vez a más personas gracias a sus efectos visibles sobre la calidad de la piel y su capacidad para aliviar las piernas pesadas y estimular la circulación. Cuando se analiza específicamente la celulitis, es esencial entender qué puede y qué no puede hacer esta técnica.
La celulitis suele agravarse por una circulación lenta, una inflamación local y, en algunos casos, retención de agua. La presoterapia actúa precisamente aquí: ejerce una presión secuencial que ayuda al sistema linfático a eliminar líquidos acumulados.
Los mecanismos observados
Mejora del drenaje linfático
La presión mecánica facilita la circulación de la linfa, reduciendo el agua atrapada en los tejidos. En la celulitis acuosa, esto ofrece un efecto rápido, ya que se trata sobre todo de líquidos estancados.
Mejora de la circulación sanguínea
Una mejor oxigenación de los tejidos ayuda a reducir la inflamación local y reafirmar ligeramente la piel, dándole un aspecto más liso.
Reducción de la inflamación local
El efecto masaje disminuye la presión sobre las fibras que rodean los adipocitos, reduciendo la tirantez e incrementando la suavidad de la piel.
Checklist práctico:
- Identifica tu tipo de celulitis antes de empezar.
- Comienza con 1 a 2 sesiones por semana.
- Asegura una buena hidratación para optimizar el drenaje.
¿Qué resultados se pueden esperar realmente?
Los resultados varían según cada persona, pero la mayoría observa:
- Una reducción visible del efecto piel de naranja después de 5 a 8 sesiones
- Una piel más lisa, especialmente en muslos y glúteos
- Una disminución de la hinchazón ligada a líquidos
- Una sensación inmediata de ligereza en cada sesión
La presoterapia no actúa sobre la grasa: por lo tanto, no sustituye pérdida de peso, tonificación muscular ni técnicas anticelulíticas específicas como radiofrecuencia o cavitación. Sigue siendo una herramienta complementaria eficaz para mejorar el aspecto general de la piel y acelerar el drenaje.
Los límites de la presoterapia: ¿Cuándo es menos eficaz?
Incluso con beneficios reales sobre la circulación y la retención de agua, la presoterapia no es una solución milagrosa contra todas las formas de celulitis. Para obtener resultados realistas, es esencial conocer sus límites.

Cuando la presoterapia solo actúa parcialmente
El método se basa en presión secuencial y drenaje, lo que la hace eficaz para la celulitis acuosa, pero menos para otras formas más profundas.
Menor impacto en la celulitis adiposa
La celulitis adiposa está relacionada con un exceso de células grasas. Como la presoterapia no actúa sobre la grasa, no puede reducir estos depósitos.
Escasa eficacia sobre la celulitis fibrosa
La celulitis fibrosa es dura, instalada y dolorosa. Las fibras rígidas impiden que la piel se alise fácilmente. La presoterapia puede mejorar la circulación, pero los resultados visibles suelen ser limitados.
Dato clave: la celulitis fibrosa tarda 2 a 3 veces más en responder a los tratamientos que la celulitis acuosa.
Perfiles para los que la presoterapia no es ideal
- Personas con celulitis profunda e incrustada
- Usuarios que buscan un efecto tipo “quemador de grasa”
- Personas sedentarias sin mejora del estilo de vida
- Mujeres con celulitis hormonal muy marcada
Esto no significa que la presoterapia sea inútil, sino que debe verse como un complemento y no como tratamiento principal en estos casos.
En resumen
La presoterapia puede mejorar realmente la apariencia de la piel cuando la celulitis está relacionada con retención de agua o circulación lenta. Su acción mecánica aporta ligereza inmediata y mejor drenaje, alisando progresivamente la superficie de la piel.
Sin embargo, no es una solución transformadora por sí sola. Funciona mejor integrada en una rutina coherente: hidratación, movimiento regular, alimentación equilibrada y, cuando es necesario, técnicas complementarias dirigidas a grasa o fibras profundas.
En pocas palabras, la presoterapia es un buen aliado, siempre que se utilice con expectativas realistas y dentro de un conjunto de hábitos que apoyen tus objetivos estéticos y circulatorios.


