Sí… pero únicamente en situaciones médicas muy específicas.
En la gran mayoría de los casos, las botas de presoterapia utilizadas en casa no están reembolsadas, ya que se consideran dispositivos de bienestar. En cambio, algunas sesiones de presoterapia realizadas por un fisioterapeuta pueden estar cubiertas según la patología.
Para recordar:
- Las botas utilizadas en casa no están cubiertas.
- El reembolso concierne sobre todo a las sesiones prescritas y realizadas por un fisioterapeuta.
- Es indispensable una indicación médica confirmada para cualquier cobertura.
¿Cómo funciona realmente el reembolso?
El sistema de reembolso depende de criterios estrictos establecidos por el Seguro de Salud. Para entender por qué las botas personales casi nunca están cubiertas, es necesario distinguir entre uso estético, uso deportivo y tratamiento médico.
Uso estético o deportivo: nunca reembolsado
Los dispositivos vendidos para:
- drenaje linfático “estético”,
- reducción de celulitis,
- recuperación muscular,
no se consideran material médico. Se clasifican como dispositivos de “bienestar”, por lo que no son reembolsables.
Uso médico: reembolso posible… pero únicamente en sesión
La presoterapia puede ser reembolsada cuando forma parte de un tratamiento terapéutico prescrito para:
- un linfedema,
- insuficiencia venosa,
- un edema postoperatorio,
- ciertas reeducaciones venosas o linfáticas.
Un punto importante: no es el aparato lo que se reembolsa, sino el acto realizado por un profesional.
¿En qué casos puede reembolsarse la presoterapia?
Para que la cobertura sea posible, la presoterapia debe utilizarse en un marco estrictamente médico, y no por confort o bienestar. El reembolso concierne únicamente a las sesiones realizadas por un fisioterapeuta con prescripción.
Patologías generalmente reconocidas
Las situaciones en las que la cobertura es posible incluyen:
- Linfedema (primario o secundario)
- Edema importante tras traumatismo o cirugía
- Insuficiencia venosa crónica con molestia funcional
- Trastornos del retorno linfático documentados
- Tratamiento post-cáncer (según caso y protocolo)
En todos estos casos, la presoterapia forma parte de un protocolo global, no un tratamiento único.
Dato clave: una sesión de fisioterapia prescrita se reembolsa al 60 % sobre la base del Seguro de Salud, y el 40 % restante puede cubrirlo la mutua.
¿Por qué las botas personales no están reembolsadas?
Las botas de presoterapia vendidas al público no figuran en la LPPR (Lista de Productos y Prestaciones Reembolsables). Se consideran:
- dispositivos de bienestar,
- no reconocidos como dispositivos médicos,
- sin validación clínica destinada a un uso terapéutico autónomo.
Así, incluso si la persona padece una patología venosa o linfática, la compra o el uso en casa no puede ser reembolsado.
Un punto importante sobre seguridad
Cuando la presión o la frecuencia no son las adecuadas, la presoterapia puede aumentar temporalmente un edema entre un 10 y un 20 %. Por eso es importante un seguimiento médico para perfiles de riesgo.

¿Cómo saber si puede obtener un reembolso?
Para determinar si el reembolso es posible, primero debe analizarse el motivo médico y luego el marco de uso. El Seguro Social nunca reembolsa un aparato comprado libremente, pero sí puede cubrir sesiones en consulta si la situación lo justifica.
Paso 1 – ¿Tiene un diagnóstico o una molestia funcional real?
Puede entrar en los criterios si presenta:
- linfedema confirmado,
- piernas muy pesadas invalidantes,
- retorno linfático deficiente,
- edema postoperatorio o postraumático.
El examen clínico es indispensable, ya que la presoterapia nunca se utiliza sola: forma parte de una estrategia médica completa.
Paso 2 – Paso obligatorio por una prescripción
Un médico generalista, angiólogo, flebólogo o especialista hospitalario puede prescribir sesiones de presoterapia integradas en los actos de fisioterapia.
Sin esta prescripción, no es posible ningún reembolso.
Paso 3 – Verificar la naturaleza del acto reembolsado
La cobertura se refiere al acto de fisioterapia, no al aparato. En otras palabras:
- Recibe sesiones en un fisioterapeuta → reembolso posible.
- Compra botas para casa → ningún reembolso.
Aquí un cuadro simplificado:
| Situación | ¿Reembolsado? | Condiciones necesarias |
| Sesiones con un fisioterapeuta | ✔️ Sí | Prescripción + patología reconocida |
| Botas de presoterapia personales | ❌ No | Dispositivo no reconocido médicamente |
| Alquiler de equipo profesional certificado | ✔️ A veces | Prescripción + indicación estricta |
Checklist práctica :
- Consultar a un médico antes de cualquier trámite.
- Pedir una prescripción escrita.
- Verificar el tipo de aparato utilizado por el fisioterapeuta.
Lo que realmente hay que saber antes de comprar botas de presoterapia
Las botas de presoterapia utilizadas en casa no están reembolsadas, sea cual sea la marca o la promesa. Se consideran dispositivos de bienestar sin reconocimiento como material médico para un tratamiento autónomo.
En cambio, la presoterapia en consulta, realizada por un fisioterapeuta como parte de una prescripción, puede integrarse en el reembolso clásico de los actos de reeducación. Hoy es la única vía para obtener cobertura del Seguro Social o de una mutua.
¿Cuándo considerar la presoterapia pese a la ausencia de reembolso?
Aunque no estén cubiertas, las botas de presoterapia pueden ser útiles con un objetivo estético o deportivo:
- sensación de piernas más ligeras,
- recuperación muscular más rápida,
- ayuda puntual al drenaje.
No sustituyen jamás un seguimiento médico en caso de enfermedad venosa o linfática. Una sesión mal configurada puede incluso aumentar temporalmente un edema.
¿Qué hacer si cree que puede ser elegible a un reembolso?
La vía más sencilla es:
- consultar a su médico,
- pedir una evaluación precisa (linfedema, edema, insuficiencia venosa…),
- verificar si una prescripción de fisioterapia con presoterapia es pertinente.
Sólo en este marco terapéutico el reembolso se vuelve posible.


